La importancia de la preparación del paciente antes de una cirugía de urgencia

Cuando un animal es derivado para una cirugía de urgencia, es posible que el ingreso al quirófano no sea de manera inmediata.

Es muy importante que sea estabilizado antes de la cirugía. Puede ser necesario rehidratarlo, para lo cual el veterinario le repondrá en forma endovenosa los líquidos que perdió ayudando a mejorar el estado de conciencia, normalizar la presión arterial, temperatura y funcionamiento renal, condiciones indispensables para ingresar a cirugía, disminuir el riesgo anestésico y las complicaciones posquirúrgicas. 

Si hubo pérdidas de sangre importantes es posible que se programe una transfusión antes, durante o después de la cirugía, según corresponda.

El dador de sangre debe ser un perro sano, de menos de 7 años, que pese más de 25 kg y que no tenga patologías cardíacas . Si no se consigue un dador, existen bancos de sangre que pueden proveerla.

En el perro la primera transfusión no necesita prueba de compatibilidad, mientras que en el gato es necesaria aún en la primera transfusión.

Estos y otros procedimientos pueden demorar el ingreso del paciente al quirófano, desde unas pocas horas hasta un tiempo más prolongado, según el estado del animal.

Un paciente que ingresa correctamente estabilizado permite realizar una anestesia con menos riesgos y con mejores chances de recuperación después de la cirugía.

Colaboración de MV María José Caruso
MP 7311
Anestesióloga
Ciudad Autónoma de Buenos Aires